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Extractos de la ponencia en “Uncaria 2001”
I Reunión Internacional del Género Uncaria
“Uña de Gato”
Iquitos, Perú
Edmund Szeliga, sdb, director fundador de IPIFA |
1940 - Oxapampa (Pasco). Un ciudadano austríaco-tirolés
de apellido Müller, amigo del señor Luis Schuler Stadler,
me relató cómo éste se curó de cáncer
pulmonar con una planta recomendada por una empleada doméstica
de la tribu de los Campas (hoy Asháninkas). Fue el primer caso
que conocí de curación de cáncer con “Uña
de Gato” de la especie Uncaria guianensis, abundante por aquel entonces
en esa región de la selva central, cuyas propiedades terapéuticas
benefician actualmente a pacientes de todo el mundo.
| 1945 - Quillabamba (Cusco). En contacto
con la población indígena, encontré dos especies:
Uncaria guianensis y Uncaria tomentosa, ambas utilizadas por los
nativos para todo tipo de enfermedades inflamatorias. Por ellos
me enteré del nombre autóctono de la “Uña
de Gato” -Villcaccora (hierba sagrada)-, lo cual denota que
los quechuas ya utilizaban esta venerada planta quizás desde
muchos siglos atrás. |
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Décadas siguientes. Encontrándome en Cusco
como docente, fuí discípulo durante cuatro años del
connotado herbolario Mariano Moscoso y, aprovechando las vacaciones escolares,
tomé contacto con las comunidades nativas de aquella región-
sobre todo Machiguengas y Huachipayres- aprendiendo de sus valiosas prácticas
terapéuticas en dichas comunidades.
Asimismo, tuve mi primer contacto con los Piros en la desembocadura del
río Manu, en el Alto Madre de Dios, nativos tradicionalmente hábiles
en la utilización terapéutica de las plantas.
Durante mis estadías en la capital, empecé a ayudar a personas
enfermas, mayormente de cáncer, que, reacias o resistentes a la
quimioterapia o radioterapia, venían en busca de posibles alternativas.
Lo hice en forma privada, a manera de ejercicio de la caridad, procurando
imitar la gran sensibilidad que Cristo demostrara con los enfermos. Fue
así que empecé a comprobar los efectos favorables de ambas
especies de Uncaria en varios casos sorprendentes.
Durante este tiempo también comencé a divulgar las cualidades
de las plantas medicinales peruanas, mientras seguía comprobando
las bondades de la Medicina Tradicional y Medicina Natural incluso en
mi propia persona.
1983 (Lima). Tras constituirse legalmente en Lima, el
Instituto Peruano de Investigación Fitoterápica
Andina (IPIFA) ha realizado investigación clínica
sobre todo en asma bronquial, diabetes, enfermedades reumatológicas,
tumorales y SIDA; investigación apoyada en estudios fitoquímicos
y farmacológicos de universidades locales y foráneas.
Las puertas del IPIFA se han mantenido abiertas a visitas de estudiantes
y académicos procedentes de diversos países, mientras especial
dedicación se ha dado a la divulgación popular de la fitoterapia,
mediante cursos y folletos educativos.
| Ultima década. Tras el II
Congreso Internacional de Medicina Tradicional, realizado en Lima
en 1988 (en el que participó nuestro Instituto), y durante
el Primer Curso-Taller Nacional de Fitoterapia organizado (también
en Lima) por IPIFA y el Colegio Químico Farmacéutico
del Perú, se divulgaron, entre otros, los resultados clínicos
de la “Uña de Gato” en enfermedades tumorales,
así como rigurosos análisis fitoquímicos del
género Uncaria, realizados por la Facultad de Farmacia de
la Universidad de Nápoles en particular, con muestras de
corteza que proporcionáramos.
Después de estos cursos, aumentó notoriamente el
interés por las plantas medicinales peruanas en medios académicos,
empresariales y comerciales. Al mismo tiempo, medios de difusión
masiva generaron un uso indiscriminado de la “Uña de
Gato” al incrementarse la demanda de esta planta en el mercado
nacional e internacional, no siempre correspondida con seriedad
en la presentación del producto. |
Siglo XXI.- Nos preocupan, básicamente, los siguientes
aspectos:
- La extracción indiscriminada y el consiguiente desequilibrio
ecológico de la “Uña de Gato” y otras plantas
andino-amazónicas, que podría ponerlas en peligro de extinción.
- El abuso que se comete contra las comunidades nativas al subvalorar
su esfuerzo laboral e impedir que sus miembros se conviertan en protagonistas
de su propio desarrollo, manteniéndolos históricamente
marginados de las decisiones políticas que les atañen.
- El suscitar falsas expectativas en la población respecto al
verdadero valor terapéutico de nuestras plantas, por motivos
eminentemente comerciales, atribuyendo beneficios no necesariamente
ciertos o magnificándolos.
Líneas de acción hacia el futuro.
Validar científicamente la fitoterapia andina, incorporándola
a la farmacopea.
- Incentivar sistemáticamente la reforestación y la sustitución
biológica de cultivos, respetando los respectivos pisos ecológicos,
como potencial fuente de empleo del campesinado productor debidamente
valorado, y como factor de generación de un desarrollo integral
autosostenido.
- Propiciar la elaboración de productos de calidad en base a
plantas medicinales peruanas, que permita asegurar un mayor acceso a
la población en el ámbito nacional y proyectar competitivamente
el Perú al mercado mundial.
Contribuir a la difusión de la salud integral,
con la participación organizada de la ciudadanía y del Estado.



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